Es muy frecuente que las personas confundan un síntoma de un problema con la propia causa del problema. Esto hace que la gente tienda a solucionar el síntoma, y por lo tanto el problema seguirá allí.
Esto es como cuando tenemos una infección y simplemente nos dan un antitérmico. Es posible que mejoremos momentáneamente, pero al no tratar la infección esta se irá haciendo cada vez más grave.